Desde la concepción del legendario Miura hasta la era de la hibridación con el Revuelto, Automobili Lamborghini ha mantenido un romance estético con América Latina y el Caribe. Esta región, rica en contrastes, paisajes exuberantes y una cultura vibrante, ha servido como musa para bautizar algunos de los tonos más icónicos del fabricante de superdeportivos italiano.
México, en particular, ha sido el epicentro de esta inspiración, al aportar la mayor cantidad de nombres y conceptos a la paleta histórica de la marca, una herencia que hoy se mantiene viva y disponible para los clientes más exigentes a través del exclusivo programa de personalización Ad Personam. Este departamento permite a los compradores actuales revivir la gloria de estos tonos latinos en modelos de última generación, con lo cual está garantizando que la influencia cromática de América Latina y el Caribe continuará recorriendo las carreteras del mundo.
La influencia mexicana en Lamborghini no es solo una coincidencia estética, sino un tributo a una de las comunidades de entusiastas más apasionadas del mundo.
Azzurro Mexico: Este azul sólido y vibrante capturó la esencia del cielo despejado del altiplano mexicano. Su furor comenzó a finales de la década de 1960, época en que fue uno de los colores predilectos para el Miura SV y el Espada, ya que su pureza resaltaba las líneas maestras de Marcello Gandini.
Blu Acapulco Metallizzato: Un azul metalizado que evoca el glamour de ‘La Perla del Pacífico’ en su época dorada. Fue un color de alto impacto durante finales de la década de 1970 y la de 1980, años en que adornó las carrocerías del Jalpa y el Countach LP400S, modelos que adoptaron este color para reflejar el lujo costero de la época.
Blu Monterrey: Introducido a finales de la década de 1990 para el Diablo VT 6.0, este azul perlado rinde homenaje a la capital industrial del norte de México. Su profundidad visual también lo convirtió en un estándar de elegancia para el Murciélago y sigue siendo uno de los colores más solicitados en la actualidad.
Rosa Carrera Metallizzato: Un hallazgo histórico fascinante de 1972. Aunque el nombre “Carrera” es disputado por otra marca, Lamborghini lo utilizó en el Jarama GT como un tributo directo a la mítica Carrera Panamericana de México, la prueba de carretera más exigente de la historia.
Verde Agave (Lucido y Opaco): Inspirado en la planta sagrada del tequila, este tono orgánico representa la sofisticación moderna de la marca. Disponible en acabados Lucido (brillante) y Opaco (mate), ha encontrado su mejor expresión en el Urus, el Huracán STO y el nuevo Temerario, al conectar la naturaleza con el alto desempeño.
La geografía del resto del continente también ha dejado una marca imborrable en el catálogo de pinturas del programa Ad Personam.
Gold Avana Poly: El “Oro Habana” (Avana en italiano) es un bronce metalizado que evoca el color del tabaco Premium cubano y los atardeceres del Caribe. Fue un tono distintivo en la década de 1970 que aportó un aire de sofisticación tropical al Espada y el Jarama.
Bogotá Gold: Un dorado cálido y sutil inspirado en la capital colombiana. Aunque fue una opción de producción limitada en la era clásica de Lamborghini, hoy es considerado una rareza de alto valor para los restauradores de la marca.
Brasil Blue: El azul sólido más intenso de la década de 1970. Representa la audacia de la bandera brasileña y fue utilizado para dotar de una personalidad deportiva y joven a los primeros Countach y Urraco.
Caracas Maroon Poly: Un vino tinto metalizado que refleja la elegancia de la capital venezolana en su momento de mayor esplendor. Fue extremadamente popular en los modelos GT de motor delantero de la década de 1970, ya que simbolizaba estatus y poder.
Córdoba Gold Poly: Homenaje a la ciudad argentina de Córdoba, centro de la cultura automotriz del Cono Sur. Este dorado con reflejos bronce, que resalta su carácter escultural bajo la luz solar, fue una de las elecciones predilectas para el Miura y el Espada.
Verde Rio Metallizzato: Un verde profundo y metálico que captura la exuberancia de Río de Janeiro. Este tono fue una sensación en la década de 1970, llevando la energía de Brasil al Jarama y el Espada, entre otros modelos.
Fotos: Lamborghini.
