
En Bahréin se realizaron los ensayos del nuevo sistema de largada que entrará en vigencia en Australia. Foto: AFP.
Los importantes y trascendentes cambios técnicos que tiene el Campeonato del Mundo de Fórmula Uno desde esta temporada, también han obligado a realizar variantes reglamentarias, una de las cuales implica la modificación del sistema de largada.
A partir de la fecha inaugural, que será el Gran Premio de Australia a desarrollarse este próximo fin de semana en Melbourne, todos los autos de la máxima categoría estarán utilizando las nuevas unidades de potencia, las que tienen su performance prácticamente dividida al 50% entre el motor térmico y la parte eléctrica.
La modificación reglamentaria implica que los nuevos motores ya no contarán con el MGU-H, que se alimentaba al turbo previamente a la largada de la carrera. A partir de ahora, solamente se utiliza el MGU-K, pero que no alimenta directamente al turbo, por lo que se produce un lógico retraso, impidiendo que el sistema de largada esté listo debido a la falta a la alimentación que antes era, prácticamente, instantánea.
Por ese motivo, en las pruebas de pre temporada realizadas recientemente durante seis días en Bahréin, se notó claramente que cuando se ensayaban las largadas los pilotos estaban acelerando a fondo, en vacío, durante varios segundos, con la finalidad de cargar debidamente el turbo, lo que lleva, aproximadamente, unos 10 segundos.
Y esa demora en la carga del turbo fue la que propició un importante cambio en el sistema de largada.
Hasta la temporada pasada, cuando el piloto que ocupaba la última posición de la grilla de largada, se ubicaba en su casillero, enseguida comenzaba a encenderse la primera de las cinco luces rojas del semáforo. Luego, a intervalos de un segundo, se encendían las otras cuatro y una vez que estaban todas prendidas, luego de un lapso de dos o tres segundos, se apagaban, dando inicio al gran premio. O sea que en total se empleaban unos ocho segundos, los que, a partir de ahora serían insuficientes para tener el turbo cargado.
Por eso, ya para el Gran Premio de Australia el procedimiento de largada se iniciará con una espera de cinco segundos desde el momento que el último auto se ubique en la grilla, hasta que se prenda la primera luz roja del semáforo y, a partir de ese momento, se continuará con el procedimiento normal de largada, marcando de esa manera otra las variantes que empleará la Fórmula Uno este año.
