La extensa historia de la F. Uno en Estados Unidos


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La extensa historia de la F. Uno en Estados Unidos

Nelson Vicente – Contacto: [email protected]

Max Verstappen ganó la segunda edición del Gran Premio de Miami. Foto: AFP.

La reciente disputa del Gran Premio de Miami volvió a marcar la buena relación que hay en la actualidad, entre el mundial de Fórmula Uno y los promotores de Estados Unidos, por obra de la esforzada gestión de Liberty Media, la empresa estadounidense que posee los derechos comerciales de la categoría. Gestión que ha logrado que, nuevamente, este año la Fórmula Uno dispute tres fechas en circuitos de Estados Unidos.

Y aunque para la mayor parte de los aficionados a la Fórmula Uno tal vez pueda llegar a parecerle extraño, el relacionamiento de la Fórmula Uno con Estados Unidos se inició ya en 1950, en la primera edición del certamen mundial, porque desde ese año y hasta 1960, la emblemática competencia de las 500 Millas de Indianápolis estuvo integrando el calendario mundialista. Por supuesto que bien puede decirse que era algo casi que simbólico, porque los equipos que participaban habitualmente en el mundial no se presentaban en el famoso óvalo de Indiana, mientras que los pilotos norteamericanos no se interesaban en tomar parte de los grandes premios de la Fórmula Uno.

Pero, en definitiva, la historia marca que Estados Unidos estuvo en el calendario del mundial desde la edición inaugural. Las 500 millas de Indianápolis fueron el escenario en 11 oportunidades y el último ganador por el mundial fue Jim Rathmann.

Podio de campeones en la primera edición del gran premio en Austin, en 2012: Hamilton, Vettel y Alonso. Foto: AFP.

Por otra parte, coincidentemente con las últimas dos ediciones mundialistas de las 500 Millas, el circuito de Sebring, en Florida, y el de Riverside, en California, cerraron, correspondientemente, las temporadas de la Fórmula Uno del año 1959, con victoria de  Bruce McLaren, y de 1960, con triunfo de Stirling Moss, respectivamente, por lo que el hecho de contar con más de una fecha válida por el mundial, no es algo nuevo para Estados Unidos.

Al año siguiente comenzó la etapa del Gran Premio de Watkins Glen, en Nueva York, el que, hasta el momento, es el que más presencias tiene en el mundial, con 20 ediciones entre los años 1961 y 1980.

Durante algunas temporadas el circuito neoyorkino compartió calendario con el de Long Beach, en California, en el que se desarrollaron ocho grandes premios, entre los años 1976 y 1983.

El recordado circuito del Hotel Caesars Palace fue sede de dos ediciones del Gran Premio de Las Vegas, en 1981 y 1982.

Y fue en 1982 que apareció el Gran Premio de Detroit, en una temporada en la que, por primera vez, Estados Unidos tuvo tres grandes premios: Long Beach, Las Vegas y Detroit.

Dallas tuvo una fugaz presencia en el mundial, con su fecha en el año 1984, mientras que en Phoenix, Arizona, hubo tres fechas por el mundial, de 1989 a 1991.

Luego hubo que esperar hasta el año 2000, cuando comenzó a utilizarse el circuito Grand Prix del célebre óvalo Indianápolis, etapa que terminó en el año 2007.

A partir de 2012, comenzó a disputarse el Gran Premio de las Américas, en Austin, el que no se realizó en 2020 por causa de la pandemia de coronavirus, retornando al calendario en 2021 y 2022.

Y el año pasado debutó el Gran Premio de Miami, colocándose, de esa manera, como el más nuevo de la Fórmula Uno en Estados Unidos.

La recordada final de la temporada 1981

Lole Reutemann no pudo ser campeón del mundo en Las Vegas.

Para la temporada de 1981 Carlos Reutemann llegó al equipo Williams con toda la ilusión de poder pelear por el título mundial. Ganó la primera fecha en Sudáfrica, pero luego invalidaron la competencia por problemas comerciales entre la FOCA y la FISA, por lo que no otorgó puntos. Si hubiera sido válida, al final del año el santafesino podría haber sido campeón mundial.

En el Gran Premio de Brasil, Lole logró una cuestionada victoria, desobedeciendo las órdenes del equipo que indicaban que debía dejar pasar a su compañero Alan Jones para que ganara la carrera.

A partir de ese momento, la interna del equipo se resquebrajó totalmente y un importante grupo de la escudería, incluido el patrón, Frank Williams, tomó parte en favor del australiano.

El 17 de octubre de 1981 se definía el título mundial en un circuito diagramado en el estacionamiento del Hotel Caesars Palace de Las Vegas. Reutemann lideraba el campeonato, con un punto de ventaja sobre Nelson Piquet.

Por un toque con Piquet en los ensayos, contra su voluntad, “Lole” tuvo que cambiar de auto para la carrera por orden del equipo. Largó primero, pero ya en la primera curva quedó tercero por problemas en la caja de cambios y siguió perdiendo posiciones hasta que fue superado por Piquet, que terminó quinto, lo que le permitió al brasileño ser campeón por un punto.

La carrera la ganó Alan Jones, cuya victoria fue festejada jubilosamente por el equipo.

Reutemann terminó en la octava posición con un Williams que distó mucho, tal vez demasiado, de tener la notable performance del que condujo Jones.

Para muchos observadores, la revancha de lo acontecido en Jacarepaguá, al desobedecer las órdenes del equipo, quedó consumada.

El bochornoso gran premio de 2005 en Indianápolis

Solamente seis autos largaron en Indianápolis en el año 2005. Foto: AFP

Al comienzo de este siglo la Fórmula Uno regresó a Indianápolis pero no para competir en el mítico óvalo, sino que lo hizo utilizando un circuito que se denominó Grand Prix, en el que se transitaba en sentido contrario al habitual de las 500 Millas.

La edición correspondiente al año 2005 fue escenario de uno de los acontecimientos más vergonzosos y bochornosos en la historia de la categoría, cuando solamente seis pilotos tomaron la partida del gran premio.

Esto se debió a los problemas de fiabilidad que presentaron los autos que estaban calzados con neumáticos Michelin, cuyos compuestos de caucho no soportaron las duras exigencias del circuito, por lo que varios terminaron explotando.

A pesar de haber buscado diversas soluciones, las opciones para poder desarrollar normalmente la carrera se fueron agotando.

Al momento de armarse la grilla de partida se alinearon todos los autos, pero luego de la vuelta de reconocimiento, los que utilizaban neumáticos Michelin se fueron a boxes, dejando en la largada a los seis autos que utilizaban neumáticos Bridgestone que fueron, en definitiva, los que “disputaron” el gran premio.

El estreno de Miami en el mundial

Max Verstappen y Charles Leclerc en el Gran Premio de Miami de 2022. Foto: AFP.

El año pasado se desarrolló la primera edición del Gran Premio de Miami, en la que Max Verstappen consiguió su segunda victoria consecutiva en la temporada de la Fórmula Uno tras superar a Charles Leclerc y Carlos Sainz. El actual campeón comenzó en el tercer lugar, pero rebasó a los dos pilotos de Ferrari en las primeras vueltas de la carrera.

Pero, no fue del todo fácil para el piloto de Red Bull, quien vio evaporarse su ventaja de siete segundos cuando el auto de seguridad ingresó después de que Lando Norris chocara con Pierre Gasly.

Leclerc estuvo detrás de Verstappen a partir de ese momento, pero el neerlandés logró mantener la ventaja, para terminar ganando.

Con ese triunfo, Verstappen lograba reducir la ventaja que en aquel momento le llevaba el monegasco, ubicándose a 19 puntos.

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